jueves, 24 de junio de 2010

PI-K- LECTURA

Para el blog

Actuar en consecuencia

Un saludo para todos. En las leyes de la Física existen las leyes de Newton. Una de ella se denomina “acción a reacción” y dice que si se aplica una fuerza sobre un objeto (acción), éste reacciona contra aquella con otra fuerza de igual valor y dirección, pero de sentido contrario (reacción). Es decir, hubo una causa y esto llevó a una consecuencia. Qué importante es tener en cuenta este principio de Dios en este mundo donde se pretende obviar las consecuencias del mal comportamiento del hombre moderno.

Pero mi reflexión va por otro lado. El Apóstol Pablo nos presenta una frase que curiosamente pocos cristianos conocen: “Creí, por lo tanto, hablé” (2 Cor. 4:13), la cual es extraída de un salmo (Sal. 116:10). Pero no se queda ahí, sino que concluye: “nosotros también creemos, por lo cual hablamos”.

¿Cuál es, querido lector, la acción? Sí, creer. ¿Y cuál la reacción? Correcto, hablar. Es decir, hubo un hecho y una consecuencia. ¿Qué de nosotros? ¿Nos quedamos solamente en la acción primaria (creer)? ¿Existe una reacción? El evento fundamental para nosotros fue creer, la consecuencia a ello debe ser la proclamación de la verdad en la cual hemos creído. Una vez leí una pregunta que me dejó frío: ¿hace cuánto no compartes tu fe con la Biblia abierta con alguien que no es creyente? Tuve que hacer números para acordarme…

Todos nosotros tenemos una noticia maravillosa que contar: el Señor está vivo y desea que todos le conozcan. No nos quedemos sólo con la acción primera, que esa acción genere reacción en nuestra vida abriendo nuestra boca para hablar de Cristo a quienes aún no le conocen. Actuemos en consecuencia.

Bendiciones en Cristo

Randall Antonio Morales Zumbado.

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